27 de enero de 2012 138 visitas
Un lugar donde poder lavarse y comer un plato de caliente o simplemente donde poder cobijarse del frío. Esta es la función más básica del Centro de Atención Integral para Personas Sin Hogar San Francisco de Borja de Gandia, que Cáritas Interparroquial y el Ayuntamiento inauguraron ayer en la avenida del Grau Parc Nord.
Pero el objetivo de este centro no es únicamente prestar servicios de comedor, higiene personal, ropero o lavandería, sino también acompañar a la persona en situación de desarraigo y exclusión social en su camino para salir de esa situación ofreciéndole apoyo, información y recursos para reintegrarse en la sociedad siempre que esa sea su voluntad.
El centro cuenta con tres dormitorios para 12 personas, jardín, comedor, cocina, despensa dos aseos con ducha, un salón y aulas para talleres. En esta primera fase únicamente se prestará servicios de acogida, desayuno, ducha, ropero y lavandería, aunque está previsto que se amplíen los servicios para ofertar una atención integral que incluya el alojamiento.
El arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, presidió ayer la inauguración y bendijo el edificio. El acto contó con la presencia de la directora general de Acción Social y Mayores de la Conselleria de Bienestar Social, Pilar Albert; el alcalde de Gandia, Arturo Torró, y el director de Cáritas Interparroquial de Gandia, Eduardo Mahiques. Además, también estuvieron en el acto visitando las instalaciones la directora de Cáritas Diocesana de Valencia, Concha Guillen; la concejala de Bienestar Social, Pilar Gavilà, y otros miembros de la corporación municipal, así como voluntarios y trabajadores de Cáritas.
El director de Cáritas afirmó que este era un «momento muy esperado» para la entidad gandiense y destacó que las personas sin hogar siempre han sido «motivo de preocupación y de ocupación» de Cáritas desde su creación en 1969. Eduardo Mahiques agradeció el esfuerzo tanto de la anterior corporación municipal como de la actual por hacer realidad este proyecto e hizo una mención especial al sacerdote jesuita Jesús Almiñana, «verdadero impulsor y promotor» del centro de acogida.
Por su parte, el alcalde de la ciudad aseguró: «Gandia es más rica y más digna porque tiene un centro para aquellos que menos tienen». El primer edil agradeció «el empeño y el tesón» de la gente de Cáritas por llevar a cabo esta iniciativa, que dijo, será «un ejemplo en la Comunitat Valenciana».
Reintegración social
Torró agradeció también al anterior alcalde, José Manuel Orengo, por haber apostado por este proyecto «cuando podría haber apostado por otros» y manifestó el apoyo de la corporación actual al mismo.
Por último, el arzobispo de Valencia afirmó que el centro representa a una «Iglesia viva» y que con él Cáritas ayudará a recomponer la vida de aquellos que no tienen hogar. «Ojalá haya muchas casos de gente que se reintegre porque creo en la reintegración social», concluyó.
La primera piedra del nuevo centro, cedido por El Ayuntamiento de Gandia a Cáritas Interparroquial durante 25 años, fue colocada en 2010 por el Prepósito General de la Compañía de Jesús, Adolfo Nicolás, dentro de los actos con motivo del quinto centenario del nacimiento de San Francisco de Borja.
Su puesta en marcha surge como complemento a la labor realizada desde hace un año por el llamado ’equipo de calle’, compuesto por un técnico y voluntarios de Cáritas, que visitan y acompañan a personas que viven en la calle con el objetivo de detectar sus necesidades y establecer vínculos de relación.
