4 de mayo de 2010 331 visitas
Los centros de acogida a personas sin hogar -CMAS, la Casa Abierta y el Aterpe, además del dispositivo específico de alojamiento invernal- sumaron el pasado año un total de 3.280 usos, lo que mantuvo su índice de ocupación «en un 90 ó 92%». Lo aseguró ayer el concejal de Asuntos Sociales, Peio López de Munain, después de que la portavoz del PNV en esta área, Nerea Melgosa, denunciara que en momentos puntuales el Aterpe ha llegado a tener a «diez personas en lista de espera». López de Munain negó, en cambio tal afirmación -«no ha habido que dejar a gente fuera nunca»-, e insistió en que el Ayuntamiento dispone de «servicios suficientes adaptados a diferentes perfiles de usuarios».
No en vano, el Departamento de Intervención Social gastó por estas prestaciones 1,7 millones de euros en 2009. De ellos, 1,1 fueron a parar al centro municipal de acogida (CMAS), que ofrece un servicio a transeúntes y otro residencial. En total, dispone de 67 plazas para personas o familias que se encuentran en situación de exclusión residencial de manera provisional o prolongada en el tiempo. En 2009, un total de 1.641 personas utilizaron este servicio.
En riesgo de exclusión
Por su parte, la Casa Abierta -recurso para los colectivos que precisan de apoyo profesional continuado por su riesgo de exclusión social- tuvo un total de 399 usuarios para sus doce plazas. De ellas, 222 fueron ocupadas por transeúntes. La inversión fue de 258.000 euros.
Las 32 camas del Aterpe fueron utilizadas el último ejercicio por 853 personas. Se trata de indigentes que viven en Vitoria, pero carecen de domicilio habitual. Suelen ser politoxicómanos. El gasto de este servicio fue de 372.000 euros. Además, el dispositivo de alojamiento invernal (DAI) fue usado por 377 personas entre noviembre y el mes pasado.
