15 de diciembre de 2009 192 visitas
Mucho frío y viento cortante del norte, sobre todo por la noche. Media España tirita hoy bajo un manto de nieve. El invierno ha querido adelantarse una semana a su fecha de inicio natural: el 21 de diciembre. En Extremadura ha aterrizado con ganas bajando el termómetro de golpe. La mínima llegará esta madrugada a los dos grados bajo cero, mientras que los valores máximos no superarán los ocho puntos durante las horas de sol. Toca coger la bufanda.
Un indigente, de 49 años ha sido la primera víctima en la región de esta ola de frío que estamos sufriendo. El hombre ha fallecido por hipotermia en Almendralejo después de haber pasado la noche en una nave agrícola de su propiedad, en la zona conocida como ’El Palomino’, a las afueras de la ciudad.
Manuel Merchán Álvarez era muy conocido en el barrio de San José, donde se le podía ver a cualquier hora del día, desde hacía años, tumbado en los bancos próximos a la parroquia del mismo nombre y en las proximidades de la escuela de idiomas.
Problemas con el alcohol
Con graves problemas de alcoholismo, los vecinos de la zona estaban acostumbrados a verlo a diario con una botella de vino entre las manos, ingiriendo alcohol en la calle a cualquier hora del día.
Su adicción al alcohol tuvo que ser el detonante de esta muerte, que le llegó ya en el hospital de Tierra de Barros, donde fue trasladado en torno a las diez de la mañana desde la nave donde había pasado la noche.
Fuentes de la Cruz Roja informaron a HOY que un médico del centro de salud acompañó al personal de la ambulancia a esa nave, después de que un amigo del fallecido hubiera avisado al centro de salud sobre el estado del indigente. Según las mismas fuentes, el hombre fue atendido en la nave, aún con vida, aunque dada su gravedad, fue trasladado al hospital de Tierra de Barros, donde intentaron reanimarlo, sin conseguirlo, durante dos horas.
El hombre dormía habitualmente en esta nave agrícola, en una zona donde hay muchas edificaciones de este tipo; además, se encontraba en muy mal estado, con mucha suciedad y sin condiciones dignas de habitabilidad, según confirmaron fuentes de la Cruz Roja.
El hombre fue atendido por la Cruz Roja hasta cuatro veces la semana pasada, la última el pasado viernes. Le intentaron encontrar un centro, aunque se negó.
