21 de noviembre de 2009 144 visitas
El indigente que falleció el jueves en el callejón del Registro Civil, perpendicular a la avenida Ignasi Wallis, murió por causas naturales, según ha concluido la autopsia realizada en el Instituto Médico Forense ayer por la mañana.
El hombre, que tenía 41 años de edad y había nacido en Sant Agustí, sufrió una hemorragia interna y vomitó sangre antes de morir, motivo por el que había un charco alrededor del cadáver. Este hombre solía dormir en la calle en la zona de es Pratet, según ha podido saber este diario. El jueves por la mañana el vigilante de seguridad del Registro Civil fue a tirar unos escombros al final del callejón. Entre montonres de basura y palés de madera encontró el cuerpo sin vida del indigente.
El juez Juan Carlos Torres autorizó el levantamiento del cadáver y tanto él como la forense ya apuntaban el mismo jueves a «causas naturales» como origen del deceso. La Policía Científica de la Policía Nacional acordonó la zona ya que hasta el lugar del suceo se aproximaron gran cantidad de curiosos.
En Cáritas conocían al fallecido, aunque éste utilizaba eventualmente los servicios de la institución benéficia, como el comedor social.
